La aterosclerosis subclínica en la mediana edad afecta a la función cognitiva, con disparidades raciales

Conclusiones

  • Independientemente de los principales factores de riesgo cardiovascular, la aterosclerosis subclínica (medida mediante el grosor íntima-media carotídeo [GIMc]) se asocia a una peor función cognitiva.

Por qué importa esto

  • La rigidez arterial y la aterosclerosis de las arterias grandes pueden afectar al flujo sanguíneo al cerebro, lo que finalmente provoca daño neuronal y neurodegeneración, y pueden servir como marcador de la enfermedad de Alzheimer emergente o de las demencias relacionadas.

  • Los efectos del GIMc en la cognición en la mediana edad no se han estudiado bien, donde la mediana edad representa un intervalo temporal menos estudiado, pero crítico, para la patogenia temprana de la demencia.